lunes, 3 de mayo de 2010

HISTORIA DE UN AMOR


En medio de un verano te encontré
¿o fuiste tú la que me encontró?
Sabe siempre Dios ser tan exacto
con el tiempo para cruzar miradas
y encaminar destinos.
¿Recuerdas la primera vez que
estuvimos frente a frente?
Traías en los labios la delgada sonrisa
de una muñeca
mientras que yo soportaba en los ojos
la tristeza de un juguete roto.

martes, 6 de abril de 2010

UNA NOCHE INOLVIDABLE

Si el logro  más valioso que uno puede alcanzar en la vida es la felicidad, que a nadie le quepa la menor duda que el pasado viernes 19 de mayo Lenin Castillo y Enver Lavado  - hasta ese día dos  desconocidos en el ambiente futbolero chimbotano - gozaron e hicieron delirar a la fanaticada que se dio cita en las instalaciones del Polideportivo de Casuarinas en Nuevo Chimbote, con una demostración majestuosa de vergüenza deportiva, buen toque y goles fantásticos que los encumbró hasta la final del tradicional cuadrangular de fulbito entre periodistas.  

 Enver Lavado

martes, 2 de marzo de 2010

EL AMOR ES PARA LOS VALIENTES

3
Son las 9:33 a.m. A esta hora sólo estamos mi madre y yo en casa. El viejo se encuentra en ACERINA, cumpliendo sus labores cotidianas al frente de su máquina tubera. El pequeño Arturo está en la escuela. Katia, la menor de mis hermanas, asiste a la universidad por las mañanas; en un año se graduará de abogada con todos los honores. Mi padre adora a Katia, la engríe como si fuese una niña: compra todo lo que ella le pide, accede a sus caprichos con una dulzura impecable y le ha otorgado la libertad para que pueda salir a divertirse los fines de semana y llegar a casa a la hora que le plazca. A mí no me disgusta que el viejo sea tan desprendido con mi hermana, por el contrario, avalo su decisión, pues Katia hace los méritos suficientes - ocupando el primer puesto en su clase durante los ciclos que lleva cursados - para merecer todas esas gollerías. Es más, si yo no fuese un comechado empobrecido por esta ridícula disfunción anímica en la que he caído, también premiaría su esfuerzo. Lo que me jode es que el viejo le ha entrado, últimamente, a la costumbre de compararme con Katia; algo de lo que yo, según él, debería sacar provecho, pues mi dulce hermana es un ejemplo de esmero y dedicación; máximas que le han valido para alcanzar su "consolidación" académica. El pronóstico del viejo es cien por ciento optimista cuando se trata de Katia; él está segurísimo de que su adorable hija se convertirá - apenas termine la universidad - en una destacada abogada. Yo, en cambio, soy la cara opuesta de la moneda; nunca me atrajo la vida universitaria, a pesar de conseguir un decoroso tercer lugar en la lista de ingresantes a la carrera de periodismo, postular a la universidad fue más un acto de subordinación ante mi padre que una verdadera vocación estudiantil.

domingo, 3 de enero de 2010

EL AMOR ES PARA LOS VALIENTES

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- !Rodrigo!...!Rodrigo! - llama mi madre mientras le da golpecitos a  la puerta de mi habitación 

No tengo ganas de responder. Es más ni siquiera tendría porque hacerlo, pues para esta hora este cuerpo desbalijado de ilusiones, de anhelos, sin esperanza, no debía ser más mío sino de la muerte. Hace varias semanas que me armé de un pequeño arsenal de pastillas: Nascarat Sódico de 500 mg. Una dosis exagerada del medicamento puede paralizar, en poco menos de una hora, el corazón más fuerte. Desaparecer el sufrimiento empernado en el alma. Acabar, a punta de convulsiones, con la frustración. Que lástima que hasta ahora no haya podido armarme del valor suficiente para descascarar las tabletas y zamparme de un solo porrazo el Nascarat.

sábado, 2 de enero de 2010

EL AMOR ES PARA LOS VALIENTES

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Acabo de despertar. Sí, lo acepto. Un nuevo día está mirándome, me coquetea tratando de seducirme con los abrazos del sol que ingresan a mi cuarto por la ventana. La verdad, yo no quiero saber nada de lo que hay más allá de la puerta. Los últimos días me la he pasado haciéndome el cojudo en estas cuatro paredes: jugando solitario con los naipes, escuchando música cristiana, leyendo la Biblia, tratando de terminar un cuento al que hace meses no le puedo desenredar la trama, escribiendo poemas inspirados en la mujer que destrozó mi corazón al decirme sin titubeos y con la frialdad de un témpano de hielo que ya no me quería. No sé en qué momento mi vida se fue a la mierda por completo. Todo pasó tan rápido, que algunos días pienso que todo este desconcierto no es más que una pesadilla. La peor de mis pesadillas. Otras veces, en cambio, cuando mi alicaído ego se levanta como un fénix y empiezo a dármelas de filósofo, asumo que esta humareda de desencantos y frustraciones no se produjo de la noche a la mañana sino que se fue formando poco a poco a través de los años. La mierda me iba cayendo a trocitos  pero no me di cuenta hasta que la tuve toda sobre mi cabeza, a mi alrededor, en mi cuarto, en mi vida entera.