martes, 22 de diciembre de 2009

A DIOS LE ENCANTA JUGAR CANICAS

Si hubiera dejado ayer
de ser un niño;
ya no invitaría a Dios
para jugar canicas.

La pasamos tan bien
jugando juntos;
deja Él siempre que yo gane.

Sé que lo distraigo a veces,
tiene bajo el brazo una larga lista
de asuntos pendientes:
crucificar tantas guerras, sepultar
un millón de miradas tristes,
saciar el hambre de cien naciones,
traer de vuelta mil amores…

Pero nunca falta Él
alguna noche,
provisto de risueños cristales
que perderá conmigo.
¡Sabe que los necesito!

Por eso digo yo: ¡A Dios
le encanta jugar canicas!,
y a mí me gusta sentirme niño.

DON NADIE


Buenas noches vida. ¿Cómo estás muerte?
Me he levantado de madrugada con los pómulos hinchados y la garganta rota
para presentarles a un hombre: DON NADIE lo llaman.
Vive en mil lugares y se alimenta de sueños,
de vez en cuando ríe y casi todas las noches llora.

¿DON NADIE?, me preguntas vida. Él es el hombre que formaste en tus caminos baldíos y al que despertaste en más de una madrugada con aterradoras pesadillas.
Ése es DON NADIE vida. ¿No lo recuerdas?
Érase un niño al que muy temprano le quitaste la alegría, estrangulándolo con su llanto cuando un hermano perdió.

¿Aún no sabes de quien te hablo  vida?
Has de recordar que un mal día le robaste la sonrisa y no se la devolviste jamás;
pero aún así él luchó por ser feliz.
Te hablo de aquel mozalbete que hoy terminó de graduarse,
cuando las agujas del reloj se encontraron al voltear la tercera esquina.
Hoy le dieron el título de DON NADIE,
con el que perdurará en el tiempo.
¿Ahora si lo recuerdas VIDA?

Y tú MUERTE, quieres llevarte a DON NADIE dices.
Eso no será posible. Él está feliz de haber logrado ser lo que es hoy;
esta noche se siente libre, en paz..
DON NADIE puede amar MUERTE, por eso está feliz.
¿Aún así lo quieres para ti MUERTE, porque la VIDA lo descarta?
Pregunta difícil que me haces, veamos que dice él.

¿DON NADIE, se quiere ir con la MUERTE?
Aún no MUERTE, tendrás que esperar por mí.
Todavía hay mucho amor que quiero compartir con el mundo. Aprieto entre mis manos un rollo de páginas en blanco que espero llenarlas con historias que talvez nadie ha de leer, pero que para mí es imprescindible contar…

Lo vez MUERTE, DON NADIE no quiere ir contigo…
Se va DON NADIE. Te vas MUERTE. Tú sigues aquí VIDA...
¿Qué vas a pagar tu deuda con DON NADIE dices VIDA?
Pues hazlo pronto, él te necesita.
Aguárdalo a la salida de su llanto
y abrígalo en la frialdad de su tristeza.